Perdi mi trabajo porque si bien era temporario, habia posibilidades de quedarse, pero no alcanzo todo mi esfuerzo y hoy me encuentro al borde del abismo tapada de cuentas que pagar y una nena chiquita a quien darle de comer.
Realmente siento que no voy a poder enfrentar de nuevo entrevistas, pruebas, todo el tiempo pensando que pronto voy a estar de nuevo de patas en la calle.
La verdad que ya no tengo ganas de nada.