He leído tu historia y has dado en el blanco en con quien hablar, yo soy la más indicada. Tengo experiencia en malos ratos en empleos, tengo 22 años y he pasado ya por 4 empleos. El primero fué temporal por 1 mes, tenía 17 años y cero experiencia, mi jefe (una mujer) me hacía sentir en ocasiones torpe y aburrida, para colmo de males no le gustaba que yo me vistiera de falda.
El segundo fué el peor de todos ya que estuve 4 meses en los cuales estuve super aburrida y al borde del desespero, tenía 19 años, estaba recién salida del colegio. Tuve que aguantar que me subestimaran, me pordebajearan y me discriminaran por mi corta edad ya que todos eran mayores que yo y con experiencia.
¡Además me trataban super mal! Cuando hacía algo en lo que no tenía mucha experiencia me regañaban super feo y pues obvio yo lloraba y les decía que no era mi culpa, la verdad era que en ese empleo comí mie...
Luego pues me fui de ese lugar, no aguantaba más malos tratos.
Luego hice pruebas para ser vendedora en un almacén me fue bien pero luego querían explotarme haciendome trabajar gratis dos fines de semana y yo dije que no, que me respetaran, dejé ese trabajo y pues claro mis padres escandalizados porque pensaban que era que a mí me echaban de los empleos.
La verdad es que duré año y medio sin trabajo, lloraba, aguantaba los regaños de mis padres; me decían que soy muy exigente y que la gente no me aguantaría, que peleaba por todo. Llegué hasta cierto punto en que solo me ofrecían empleos en donde me tocaba prácticamente salir medio vestida para promocionar un producto y esto me deprimía mucho ya que solo miraban mi parte física y mis estudios nada nada...
Quise arrancarme la cara a pellizcos...fue algo horrible muy feo, me encerraba en mi cuarto a llorar. Pero finalmente Dios colocó a alguien en el camino que me tendió la mano y conseguí mi empleo actual donde llevo año y medio, al principio me discriminaban un poco por ser la menor y por mi nivel de estudios pero pude hacerlos respetar ya que me gradué e hice ver con mi desempeño que puedo hacer muchas cosas más de las que se me exigen.
Ahora quiero dejar una reflexión. Cuando entramos a un empleo nuevo tememos a las nuevas experiencias, a la gente que nos rodea, a que nos digan algo. Resulta que no nacemos aprendidos, somos seres humanos y hasta que aprendamos la vamos a embarrar hasta adquirir la experiencia, de los errores se aprende y mucho. Sino todos seríamos perfectos y esto sería invivible.
Querida Trish...Espero que logres salir adelante con tu empleo (el que consigas), que esta reflexión te ayude de mucho...Y cuando la embarres defiéndete no con agresiones pero sí diciendo que estás aprendiendo y que la vas a embarrar hasta que aprendas correctamente para poder desempeñar tus funciones correctamente.
Estaré rezando por tí para que todo salga bien, yo sé que sí...Y a todos los que leen este mensaje y están pasando por una situación similar, no te desanimes.
No te dejes devatir por los problemas, que el mundo se te venga encima ni que las cosas malas te afecten.
Siempre habrá alguien quien nos diga las cosas como son por más duras que sean y no por hacernos sentir mal, es simplemente para que reaccionemos, recuerda que cuando se te cierra una puerta se te abre otra y eso tenlo por seguro.
No te dejes devatir por los problemas, que el mundo se te venga encima ni que las cosas malas te afecten.