Hola, soy de nuevo yo, el que usalmente se queja por estar deprimido a los 30 y el que no sabe como vivir su homosexualidad, la verdad todo eso sigue en pie, pero algo está comenzando a cambiar...
Sé lo que es sentirse abatido por la soledad, se cómo se siente degradado cuando te compartes sexualmente sin amor, sé lo que se siente ser presa de miedos y de adicciones como el acohol, o la masturbación, sé lo que se siente no saber que harás con tu vida, sé lo que siente no tener sueños ni anhelos, sé lo que se siente no saber
para que estoy aquí, no hayar vocación en nada, y vivir por solo vivir. Ahora bien se loq ue significa lo que algunos dicen "vivir lejos de Dios", es lo único que me consta, vivir tristemente condenado a mis propios yugos, así que emprendí un nuevo camino, motivado por la idea de que es imposible perder más, y también por la curiosidad.
He escuchado a tantos hablar de Cristo, cómo transforma las vidas de muchos, y motivado por la convicción de tantas personas, me decidí darme esa oportunidad, total, qué peor me puede ir si a mis 30s no me siento feliz, así que comencé a ir a una iglesia cristiana en busca de saber lo que se siente "sentir a Cristo".
Bueno me han pasado cosas extrañas, cosas que me hacen creer que hay algo más allá que esta pendiente de mí, y no sólo una entidad, hay más de una. El caso es que he comenzado a cuestionarme si en verdad soy digno de ser salvado, y si en verdad estoy suficientemente convencido y si podré entregarme totalmente a Cristo, dejar
lo que ya tengo, mis malas costumbres, mis soledades, porque al fin son algo! Dejar lo que no me funciona, hayarme de pronto sin nada, y esperar a ser rescatado! De verdad que es un proceso que sin duda me está cuestionando cosas que daba por hechas y verdad. Bueno el caso es que, ahora tengo una amistad que ha llegado
a mi como un ángel, de pronto de sorpresa, en el lugar menos esperado, y no fue en la iglesia, llegó a mi vida y ahora es ella quien me está apoyando en este proceso que sin duda empezó antes de conocerla. Motivado por la convicción de algunos en este foro que hablan de la fe y Dios como la verdadera sanación, gracias predicador,
aunque no comparto el modo en que tratas a algunas personas, me infundiste curiosidad. Bien pues, el resultado no lo conozco aún, no sé que esperar, pero sin duda algo está pasando nuevo, puedo sentirlo, y casi puedo palparlo...
Los mantendré al tanto de mi experiencia...
Segunda Parte.
Bueno, hoy se presentó Fernando Araú, un comediante de los 80s en México, quien compartió parte de su viviencia como cristiano. El caso es que para su monologo había sido invitado, bueno pues, algo curioso pasó en mi desde ayer por la noche...
Empecé a dudar, de pronto mi temperamento cambió y me sentí enojdo con la idea de pertenercer a una congregación, o asistir a la celebración del domingo, bueno, el caso es que se vino la mañana, amanecí rejejo, y poco dispuesto, en momentos sentí que de verdad algo negativo me estaba gobernando, no se, no quiero ser
fanático ni sonar como tal, pero de verdad que me sentí mal por ir; me enojé con mi familia, maldije la hora de ir a ese lugar, pero me di una oportunidad de seguir intentando.... Ya en camino hacia la celebración, pum, que me chocan el carro por la parte de atrás, era un tipo que al parecer lo hizo como de coraje porque venía muy pegado
a mi y yo frené con la intención de guardar distancia hacia el carro de adelante, bueno pues el pareció no importarle y me impacta por detras del vehiculo; tomé sus datos y emprendí de nuevo a la celebración... Legué con mala actitud, y me sentí desconectado de todo, pero había algo que me hacia sentir que todo esto habia sido
por perturbarme en mi camino... Ahora estoy algo contrariado por como se dió este día, sin embargo decido seguir adelante, no se cómo me pueda seguir sientiendo, pero como dije, en todo camino hay tropezones, bueno pues este es uno de ellos, mas no mi caída definitiva!
Gracias, que Dios los bendiga!
Editado 1 vez (veces). Editado por última vez el 11/09/2011 06:52 por xoan_mlm.
Te felicito, eres valiente pues esta en el camino estrecho, permiteme estrechar tu mano, si algo se requiere es coraje, que Dios te bendiga, que seas sal y luz del mundo, que disfrutes del Señor, debemos aprender a negarnos, pero me gustaría compartir algo muy especial, que me recuerda tu testimonio que servirá como agua nueva a muchas vidas.
Un día en una congregación se presento un hombre que entraba y se paraba frente al púlpito, ocurrió de verdad y en medio del servicio lo interrumpía y gritaba Jesús soy vil, así se escuchaba, lo repetía varias veces, todos atónitos nadie decía nada, todos se miraban y el varón luego daba media vuelta y se iba.
Así ocurrió muchas veces, ya se hizo costumbre, pero nadie comentaba, ni se atrevía a pensar que era lo que pasaba. Como tu el buscaba a Jesús.
Un día llega a la iglesia un hermano y le dice al Pastor, que el varón que siempre venia a gritar, habia sufrido un accidente y estaba hospitalizado, pues el Pastor muy timidamente dado que no entendia bien que pasaba con el cuando venia a gritar al templo, pues lo fue a visitar, lo encontro todo enyesado y le dijo timidamente, yo soy el pastor del templo donde usted va a gritar (gracioso verdad ja,ja,ja) y bueno no sabia que esperar como respuesta, grande fue su sorpresa, cuando el varón le dijo que era el hombre más felíz del mundo.
El pastor le pregunto pero porque, podia ser el hombre más felíz del mundo estando en ese estado, seguramente se dijo que tipo más extraño no?, pero le dijo, yo iba a su iglesia a conocer a Jesús le gritaba Jesús soy Bill, su nombre habia sido Bill y no vil como pensaba todo el mundo
y dijo que la semana anterior en la madrugada Jesús en persona lo desperto y le dijo oye Bill yo soy Jesús, habia logrado su objetivo, hay gente que se pasa toda la vida buscando a Jesús con ritos, pero el realmente queria encontrarlo y lo hizo, era tan grande su alegría, que su estado poco le interesaba, pues si la alegria de encontrar a Jesús, como tu lo dices es algo indescriptible, va contra la propia razón, no
entiendes lo que te ocurre, pero sabes que te ama, no te preocupes de ser digno o no de ser salvo, no salvos por obras sino por fe y por fe eres salvo, te felicito y sigue adelante, lo haz logrado, un gran aplauso.